Yo Mero

28 January, 2007

28.01.2007 – Quotes 2006

Filed under: ReCuentos

Sé que es patético hacer recapitulaciones de eventos y acontecimientos del año anterior. Todos hacen eso a fines de diciembre y principios de enero principalmente por que nadie trabaja (sólo los chalanes están chambeando en transmisiones televisivas y radiales) y el público está en ese estado entumido crudo-indiferente en donde ve cualquier cochinada que le pongan en la tele. Pero ni modo, este post es para promocionar una pequeña compilación de frases que fui rescatando de clases comeflores y charlas en estos últimos meses. Están en esta dirección (http://yomero.blogsome.com/quotes-n-quotes/) o en el link de la página principal del blog.

Debo decir que hay algunas frases muy simpáticas pero la mayoría son antropológicamente interesantes. Por ejemplo, se puede evidenciar la auto-percepción del imperialismo brit, entender con ejemplos cerdo-capitalistas conceptos financieros y entender el cinismo que los que se dedican al desarrollo socioeconómico tienen que tener para no vivir en la tristeza. El contexto es 100% hard-core-globalización en donde la banda se junta con distintas historias y metas teniendo que convivir, e más difícil aún, llegar a entendimientos comunes. Esta página se estará actualizando con nuevas frases ahora que empiezo clases de segundo (y último) semestre. Buen provecho.

24 January, 2007

24.01.07 – Historias en la vacación de la vacación

Filed under: ReCuentos

Hay quienes no les gusta el calendario académico inglés. Se termina un semestre poco antes de Navidad, inicia el año con entrega de ensayos y exámenes, y hay un espacio libre antes de regresar a clases. En efecto, rompe todo nuestro sentido de vacaciones y hasta nos hace cargar libros y copias por tierras lejanas para acabar escribiendo cualquier cosa antes de la fecha de entrega. Pero esta semana, he vivido la ventaja: la vacación de la vacación. El poder descansar de las vacaciones antes de un semestre que pinta algo extremo, no tiene precio. Bueno, un poco: desde revisar mis declaraciones de impuestos hasta empezar a buscar chamba.

En esto de estar de holgazán, he notado algunos cambios en nuestra estructura neofamiliar. El Pata (el roomy peruano bizarro de FT) tuvo la innovadora idea de establecer un régimen de convivencia individualista. Dicha propuesta se debía más a un acto copy-paste de las costumbres de vida de su hermana que ese típico deseo latinoamericano de ser escandinavo (o lo que sea, menos latinoamericano). Dze German, alentado por que no usáramos su auto para ir a comprar, avaló la propuesta y yo, que no me quedaba de otra, accedí no sin molestar cada hora al peruano-danés. Después de ya casi el mes de este régimen social el saldo es: gastamos más, cargamos, de todos modos usamos el auto germano, siempre piden prestado, hay 3 panes distintos, 3 mantequillas distintas y una cuarta parte de la comida de Dze German ha caducado creando nueva vida que acaba en el “litter bin” (palabra de People & Arts, vea?). Sin ser políticos mexicanos (tecnócratas, reciclados o cuates panistas) al ver la inflación causada, la división social y el desperdicio de la comida, mis queridos roomys siguen defendiendo el nuevo esquema neofamiliar. Qué bueno que no tenemos control del país o del maíz.

La segunda historia no es historia. Así como pasó con la navidad, la banda se reúne de nuevo. El fin pasado tuve a los Ugalde festejando 6 meses de matrimonio (sopas!) en Manchester. Sí, la ciudad es el lugar ideal para cualquier festejo (yo sigo promocionándola para quien quiera fiestar). Y este próximo fin de semana, nos daremos cita con el amigo Iván, al que todos pensamos que namás tenía una crisis bipolar cuando nos contaba sobre su transferencia de chamba a Londres, en Birmingham. Parece que no fue el mito, en verdad estará trabajando en el UK. Bienvenido!

22 January, 2007

13.01.07 – Dubliners (o todos los caminos pasan por Bham)

Así como todos los caminos llevaban a Roma (aunque ahorita ni quien vaya…), para la hermana y yo, todos los viajes pasan por Birmingham. El inicio del viaje había sido ahí y de regreso, debido a que el aeropuerto de las Westmidlands no era el imponente vínculo aéreo que había imaginado, optamos por pedir posada al amigo Gustavo. Después de un regreso de Praga que consistió en 15 horas, un avión y 3 autobuses, estábamos de regreso en Manchester. Ahí pude dedicarle vida y alma al arte de ensayar (léase, producir escritos de ciencias sociales que representan el 100% de una calificación de curso de maestría) mientras la hermana reposaba sus agotados pies analizando críticamente la vasta cartelera televisiva inglesa (… 5 canales de TV pública).

El tiempo pasó. Yo entregué los ensayos a los que muero de morbo por saber si serán considerados por las vacas sagradas del desarrollo como guías vanguardistas o basura influenciada por el sector privado y demasiadas vacaciones. Y era hora de ir a Dublín. Tomamos nuestro vuelo bara-bara (está confirmado: todo es mejor que EasyShit!) y aterrizamos en la verde Irlanda. Si me pusiera en un papel comparativo, debo admitir que, sí, es más verde que otros países, pero que tal dicho debería ser acentuado al vestir de elfitos a los pelirrojitos locales (si alguien tiene influencias, por favor transmita esa propuesta al congreso irlandés antes de que la homogeneidad europea les haga daño). Estábamos algo agotados por aquello de las desveladas académicas y fiesteras por lo que descuidamos un poco la selección de hostal. Acabamos en un ghetto de europeos malacopa del este y constatamos que todos viven con un especie de resentimiento ante la vida y están invadiendo el oeste como paisanos en el gabacho (ahh.. pero de esos nadie dice nada…). Afortunadamente tuvimos el valor de no bañarnos en la piltrafa de hostal y escapar sin mayores consecuencias.

Dublín está bombísima. No hay mucho, la verdad. Pero ahora entendemos la razón de ciertos comportamientos extremos, como su fanatismo religioso, musicalidad y alcoholismo. Hay casi tantas iglesias católicas como en Puebla, más pubs que en cualquier lugar del mundo y música en todos lados. Las iglesias son una joya y fue el único lugar del tour donde vimos no-turistas dentro de ellas. No obstante, la mayor atracción son los pubs, la cervecera Guiness y la destilería de whiskey Jameson al grado que es lo que le da mucha de la identidad al país. Dublín es el lugar para pintear ya que eso, y el palomazo de música celta o rock es lo que se practica desde el desayuno (aquí si aplicaría l a teoría ugaldesa de la Guiness con huevo!). Afortunadamente, Joyce es más evidente que Bono en temas turísticos (toda casita tiene mención de alguna página de Dubliners o el Ulyses) y los irlandeses mucho más amables que sus vecinos isleños.  Dos días de dublineo acabaron, para variar, llegando a Birmingham de donde partimos a nuestros destinos finales: el DF y el Manchester.

21 January, 2007

04.01.07 – Pra(ha-ga-gue-gga)

Entre Berlín y Praga, pasamos por Dresden. A pesar del “bad train day” (perdimos un tren y luego nos bajamos en una estación equivocada) encontramos a mi amiga Bianca en su pueblo natal, Dresden, para brindarnos una visita express (a paso inglés con disciplina alemana) por la cuna cultural del este germánico quedando invitados a regresar en verano al festival wagneriano. La hermana y yo llegamos por la noche a la estación de trenes de Praga. Nuestra condición de agotamiento (derivada de la Berlín-fiesta y la caminata a paso alemán dresdeniana) no ayudó el hecho de que no había un alma en la estación, todo estaba escrito en checo y con trabajos sabíamos una parte de la dirección del hotel. En efecto, llegar a Praga fue todo un logro! (Obviamente, al día siguiente con mapita en inglés, dormidos, comidos y con luz del día, nos dimos cuenta que hasta ciegos hubiéramos llegado.) Al día siguiente, la Karola llegó con su banda para seguir turisteando.

Los dos mayores mitos sobre Praga son: que es una belleza de ciudad y que de ahí se puede llamar al país el “Chick Republic”. Constatamos que el primer mito es absolutamente verdad y que el segundo ya no tanto (mis teorías rondan a cerca del éxodo masivo de jóvenes ante el ingreso a la Unión Europea y el fenómeno de la cosificación de la mujer).  La ciudad es una combinación de anécdotas y estética. Disfrutamos muchísimo cómo se puede pasear por la ciudad recordando a Kafka, Mozart o al fantasma local. Sólo con platicar con los locales (ya pocos por eso del éxodo europeo y el embate de hordas de turistas) y caminar por la ciudad, es evidente que la ciudad está en otra transición. Tratan de pertenecer a Europa haciendo hincapié económico en el turismo con museos creativos (aplausos por el de Kafka!), vuelos baratos y los talentos de su gente (es la ciudad de la música!). En Praga, fue aún más interesante algo que venía percibiendo desde Berlín, que la historia de un pueblo (reciente o lejana), por más desgarradora que haya sido (a estos también les ha ido de la fregada siempre), se puede representar de muchas maneras y el exbloque comunista aún está decidiendo cómo presentar su historia previa al muro. La recomendación es simple: aikir.

Y para no perder la costumbre de seguir encontrando gente perdida por el tiempo, vi a una amiga de mis estudios en Canadá. Siempre esas pláticas para ponerse al tanto de los últimos 7 años de la vida de alguien son complicadas: empiezan con el clima y brincan de tiempos rebotando de anécdotas canadienses hasta los planes futuros de cada quien. Para poner la situación aún más rara, se añadió que el vecino de mesa era príncipe de Dubai de chick-shopping con una del Big Brother local. Mi amiga tuvo que hacer algunas llamadas para evitar malentendimientos sobre su aparición en programas de chismeTV tomando el café con un hombre que no era con el que se había casado …

16 January, 2007

31.12.06 – 2007 @ Berlín

Había que terminar el año en Berlín. Lo habíamos mencionado desde los planes iniciales a finales de 2005 ya que sabíamos de su buena fiesta, diversidad cultural y que sería un gran punto de reunión con otros queridos amigos mexicanos en auto-exilio. En nuestros primeros recorridos por la ciudad el momento mágico llegó. Teníamos un sentimiento paradójico sobre el clima: hasta ahora, nuestros peores fríos los habíamos pasado en Istanbul y no había el mínimo signo de que fuera a caer un solo copo de nieve. Además, era bueno al poder recorrer ciudades a pie y sin estar envuelto para regalo. Lo malo, es que la única nieve que el Bomboncito conocía era la que se ve de lejos en el Popo esos días que los chilangos se van a contaminar las costas. Caminábamos por plazas principales de la ciudad, y justo cuando platicábamos de esto nos cayó la primera nevada del año en Berlín. Duró algunas horas pero cerró con broche de nieve el recorrido europeo bombonciano.

Berlín es fenomenal por su cultura, arte, historia y fiesta. Al inicio, los bomobones y yo jugamos a continuar el rompecabezas de saqueos arqueológicos de culturas clásicas con los principales museos en Berlín. Creo que sólo nos faltó el Louvre para reconstruir mentalmente enteros palacios asirios, griegos y egipcios. Ya con la excelente guía de Mario (cuate de mi hermana oriundo de Valle Dorado ahora auto-exiliado en tierras germanas), visitamos callejones, bares y galerías esparcidos por la ciudad. Berlín es de esas ciudades (tipo NY o TJ) en donde al dar vuelta en alguna esquina, puedes fácilmente encontrar arte urbano, un café de arte con excelente vibra o una galería. La ciudad va en acenso y ahora es pictórica la mezcla entre la constante construcción, los restos de destrucción y los edificios en pie. Además, la suerte estuvo de nuestro lado ya que Mario nos hospedó en casa de sus tíos con vista a la parte remanente del muro. Es genial cómo hoy es posible cruzar, alentados por comer un kebap o tomar un tren, el espacio que antes fuera tal barrera física y simbólica.

Finalmente la fiesta. Como cualquier país realmente primer mundista debe de ser, la fiesta no tiene horarios, limitaciones geográficas, cadenas o campanitas. Para adecuarnos, Mario nos introdujo a un bar con aliens en peceras, bares en un edificio-galería de arte-estudio desalojado por su deterioro por bombas de las segunda guerra mundial y un bar en un sótano después de una callejoneada berlinez. El segundo día roqueamos hasta el amancer en un club del este de la ciudad identificando las diferencias entre alemanes occidentales y orientales (pobrecitos, siguen algo confundidos por aquello de que les cayó de sopetón Led Zeppelin, Madonna, MC Hammer y Metallica). Encontramos a la amiga Karola (otra exiliada oriunda de San Miguel Xochimanga) y su banda con los que convivimos con gluweins, chelas y coctelitos. Y por último, dimos la despedida al 2006 a empujones viendo hacia todo lo que nos tapaba la legendaria Puerta de Brandemburgo. Según la tradición, los alemanes y turistas nos dimos cita con petardos y harta chela para corear con “ohhhhsss” los fuegos artificiales y beber como germanos. Feliz 2007 a todos!

6 January, 2007

26.12.06 – Brujas

Por las recomendaciones de todo el mundo con el que alguna vez tocamos el tema de ir por los países bajos europeos, nos despertamos temprano (hay veces que debe considerarse como hazaña!) y nos fuimos a Brujas. No sabíamos cómo llegar ni cómo ladrar esos romantiquísimos idiomas que describen claramente (en holandés, belga y hasta en flamengo) las estaciones de trenes y las desviaciones de rutas por reparaciones en las vías. En total tomamos 5 trenes, dimos un paseo cuasi-aéreo por Bruselas pero estuvimos en Brujas.

Debo unirme a lo que todos dicen: aikir! Gustavo concluyó que es una ciudad de postales, los demás dijimos que algo así no podía ser más que de chocolate o deamentis. Bomboncio (en su versión murciana más acentuada) comenzó como guía de turistas pero luego se concentró en las frites. Y a pesar del friito que estaba haciendo (aunque este inicio de invierno ha sido completamente tropical para los locales), recorrimos la ciudad con la boca abierta (con sus consideraciones por el frío y la saliva frente las vitrinas de las chocolaterías). En efecto, cada castillo entre la niebla es mágico, las iglesias perfectamente conservadas y los paisajes de cuento (hasta cisnes hay en el laguito…). Mi hermana y yo cumplimos con 2 de 3 encargos familiares en esa ciudad: llegar ahí y ver la última piedad de Miguel Ángel. El tercer encargo era comer una cubeta entera de le moule, pero nos entraron las prisas y ni modo de costumizar un “le moule drive through”.

24.12.06 – Duch Navidad

Hace ya más de 3 años habíamos quedado de pasar navidad en Ámsterdam. De los involucrados en el pacto, sólo Gustavo y yo permanecimos fieles al plan, y a pesar de EasyJet y sus demoras, pasamos Noche Buena ahí. Y aunque hubiera sido genial que los pactarios originales no se hubieran pandeado, fue extremadamente grato que el destino hubiera ubicado a mi amiga Chispa en tierras holandesas y que la hermana, el bomboncito y Daniela estuvieran ahí también para esta Navidad .

Los bomboncitos habían pasado por algunos retos para llegar a Ámsterdam, tales como una cirugía de espalda y una cancelación de viaje, pero ambos, junto con Gustavo, cortaron cuadritos de papa para la elaboración de un platillo suculento que acabó siendo creativísimamente un puré de papa. (Nota, aplique esa para las visitas que quieran entretener antes de una cena!) Bomboncio (la versión originaria de Murcia) preparó su clásico “Entreè au Bombón” de salmón con salsa secreta. Daniela se encargó del paquete de hacer tinga navideña con ingredientes indios para los nostálgicos mexicanos en auto-exilio. Y mi amiga Chispa (desaparecida por más de 2.5 años y antes vista en Montreal a pesar de ser de Bosques del Lago) puso la casa y la vajilla de la vecina (es lo bueno de que acá se celebren las navidades a partir del 25 de diciembre). Para Maaike, todo fue algo extraño, ya que, si de por sí los holandeses tienen cena navideña el 25 y 26, esta vez le tocó la versión mexicana el 24 … algo que para un paisano suena como un récord de fiesta y recalentados. En fin, las distancias no existen y de Ámsterdam para Izcalli enviamos muchos abrazos a todos.

Aprovechamos para dar la vuelta por Ámsterdam. Ahora entiendo el homónimo de la calle en la Roma ya que fuera de los canales y las casitas angostas típicamente holandesas, casi todo es lo mismo por la noche. Dimos el tour por los museos, las zonas turísticas, la zona roja y los coffee shops. Ámsterdam es de esas ciudades que, a pesar de su escaso tamaño, no puedes recorrer en un día. Entre fiesta y museos, dos días a lo mínimo son obligatorios.  Con paradas frecuentes para chelas, frites o wafles vivimos el estereotipo citadino entre Van Gogh y taggers anónimos (que como dice el testimonio, representa la estupidez internacional) así como entre Rembrants y Sex Shops. Con un día de descanso en Brujas, despedimos a Chispa y Maaike para continuar hacia Berlin.