Yo Mero

26 April, 2007

26.04.07 – Primavera congelada

Filed under: ReCuentos

Cuando uno se va de viaje por algún tiempo, al regresar a su normalidad (what & where ever that is), siempre tiene la estúpida percepción de que el tiempo no siguió su curso y todo debe de seguir tal cual se dejó. Regresé a Manchester después de un mes y me encontré con un par de nuevos contextos. La primavera había llegado y consigo trajo buen clima, sol (si existe!!), plantitas y muuucho polen. Mis reacciones fueron radicalmente contradictorias. Me alegré tanto de no temer regresar a mi pálido color inglés que doné algo de mi ropa de invierno a la caridad (que en UK acaba vistiendo homeless con ingresos mayores a cualquier egresado de postgrado), seguí a la gente a tomar cerveza al aire libre y me uní al sobre-optimismo que hace que algunos locales hasta se saluden de vez en cuando se encuentran por la calle. Por otro lado, me atacó una alergia que cubrió mis bracitos de ronchas y comezón. Afortunadamente, los antihistamínicos y una lluvia nocturna que dejó todas las floreritas blancas en el suelo, mi cuerpo está totalmente recuperado. Mi ánimo y guardarropa siguen re-primaverales. (este párrafo debe evidenciar cualquier tipo de calumnia sin fundamentos sobre las causas de mis alergias que la mala prensa menciona cada que tiene la oportunidad).

El contexto social, no obstante, ha sido tenso, frágil y lento. Los estudiantes de la uni están (debería incluirme, verdad?) en período de ensayos y exámenes de final de semestre. En estas culturas desarrolladas, la gente se estresa un mes con tal de redactar 4,000 palabras de las cuales casi su totalidad son referencia a lo que alguien más ha dicho de lo que alguien más pensó que seguramente ya estaba ideado o inventado por alguien más. Mis compañeritos, a los que tenía ganas de ver y compartir babosadas, están congelados. Pero como somos seres sociales por más nord-europeos que queramos, algunos creen que están llevando vidas sociales vía esos portales de ligue-networking cyber-teen. Ni modo, aquí nos tocó ensayar. Pero mi optimismo primaveriano ha buscado nuevas distracciones para mis momentos de culto a mi ADD (Attention Deficit Disorder): cocinar cerdo mex-teriyaki fusión, planear más vacaciones y ver capítulos de House (atención! … se recomienda fuertemente evitar ver ese programa si se está escribiendo sobre competencias emocionales … no sólo crea trastornos psicológicos en el wanna-be autor, sino que distorsiona lo que el mundo (léase, académicos becados) ha identificado como “lo que debe de ser”.

22 April, 2007

16.04.07 – Anécdotas viajeros

Esto de dar el rol es muy divertido. Cargar esa mochila, el idioma extraño y lo desconocido por visitar es una excelente sensación. Siempre hay anécdota-lecciones que valen la pena recordar para reírse tantito. Van algunas de este viaje:

I. Barreras físico-fisiológicas
 - Los camellos en especial, pero también los burros y caballos son más poderosos que cualquier antihistamínico.
 - Hay dos principales agentes anti-ergonómicos: los trenes egipcios y las camas de los hoteles de presupuesto
 - Los sitios turísticos pueden ser como un oasis al saber que ya mero se llega pero después de algunos kilómetros todo parece el mismo sitio
 - Mi estómago es musulmán; después de dos días en tierras islámicas, cada llamado a rezar no alentaba mi espíritu, sino mi apetito

II. Hipótesis turísticas (en proceso de confirmación universal)
  - Las poblaciones en ciudades turísticas tienen tres principales fuentes de ingreso: 1. Venta de souvenir (horrendos íconos egipcios, pergaminos y pirámides kitsch); 2. Rides (taxis, falouccas, camellos, calandrias y burros); 3. Drogas (hash y marijuana)
 - El regateo se debe a un gen nacionalista. Ya sea con tácticas distintas (los árabes con incrementos del 400%, choro y un aire jerárquico … los paisanos con humor, humildad y chacalèz) cada quien mide sus fuerzas como puestero o como turista.
 - El Lonely Planet se ha convertido en una Biblia posmoderna. Seguimos fielmente las recomendaciones de hospedaje, comida y recorridos a pesar de señalarnos como fieles turistas por la calle. Enviamos correos para mejorarla (yo aporté solicitando un glosario de groserías en árabe).

III. Herd Behavior … comportamientos sociales
 - Los taka-taka se mueven en cardumen, viven la realidad al hacer ‘clic’ en su cámara digital, no respetan filas y se expresan diciendo creativos “ahhhh” con expresión facial de plato
 - Los franchutes en venganza al EuroDisney de Paris llevan a sus hijos a cultivarlos en egiptología en Luxor, no se callan tratando de hacerle notar al francés de junto que son más eruditos pero siempre hay una viejita que se las mata a todos y la acabamos escuchando los colados.
 - Los gachupines … ahh … pobrecitos, deben exaltar creencias regionalistas (como la de que Osiris es nombre Euzkadi), ahora que son europeos ricos se mueven queriendo ser japoneses e insisten en exaltar obviedades visuales (“Mira, esa es la pirámide más grande”)
 - Los paisanos no tienen pierde. Las familias se uniforman fieles al Club del Caimán, hablan a México en pleno museo para preguntar “Güee, estoy en Egipto, Güee, no puedo ir al reven, Güee” y pueden ser reconocidos tanto por el tonito fresa sureño (Güeee) como con desplantes fantásticos como el “Oyes, tómame una foto … pero namás que salga guapo”
 - Los locales viven entre la dependencia y el desprecio al extranjero. Al turista o lo chacalean o lo idolatran, o lo acompañan o lo transan, hostigan o respetan, conversan o comercian …

IV. I-Shocks  … aquellas cosas que no se logran explicar
 - ¿Porqué los árabes varones pasean en calles y puertos agarraditos de la mano o del brazo? … lo entendería si fuera Veracruz, pero estos amigos tienen una imagen machista que mantener …
 - ¿Y ese feminismo islámico? … será esta tendencia neo-islámica en donde es más un rollo de identidad que de creencia, pero es de que te chiflen, manden besos y griten piropos detrás del velo … y ni qué decir de los atuendos kinky de las tiendas del centro de Cairo
 - ¿No hay miedo a morir atropellado? … les importa un comino y se atraviesan como vacas en la India … y la banda no está tan nutrida como para que le destruya el Fiat topolino al taxista asesino

19 April, 2007

16.04.07 – Alejandría

Tanto los arqueólogos como los nostálgicos dicen que seis metros bajo el suelo aún existe la ciudad que ideara Alejandro Magno, gobernara Cleopatra y fuera cuna de muchos de los más grandes avances de la humanidad (la geometría euclidiana, el cerebro como fuente del pensamiento, el cálculo de la circunferencia de la Tierra, etc.). Hoy queda sólo el recuerdo y el actual anhelo de volver a posesionar a Alejandría como la capital cultural del Medio Oriente. Entre oleadas de combis orientales, taxis y gente por doquier viviendo el contexto neo-islámico (zapaterías, mezquitas con luces neon y Mc Donalds con delivery), esporádicamente se pueden encontrar vestigios egipcios, griegos, romanos y bizantinos. Aquí, el turista tiene dos opciones: o se pierde en la ciudad buscando evidencias del pasado o se une a las excursiones arqueológicas submarinas.

Yo opté por la primera. Por todo un día caminé por las calles y embarcaderos. Entré a mercados, pescaderías y vecindades. Y después de algunas perdidas, llegaba a los sitios que muestran la unión de civilizaciones anteriores. Pilares romanos rodeados de esfinges egipcias, catacumbas con decoraciones Egipto-griegas con evidencia de momificaciones, anfiteatros con capas de mosaicos bizantinos sobre pisos romanos e íconos alabando la figura de Alejandro (quien solo vio su ciudad al ser regresado para su sepultura). Por las calles, se pueden observar nostálgicos discutiendo de filosofía, lectores de Durrell perdidos recorriendo pasajes y señores fumando sheesha viendo al horizonte del Mediterráneo. Existe la ilusión de promover esta ciudad a la cultura mundial, y de que los jóvenes que ahora utilizan la nueva biblioteca (inaugurada en 2002 y que ya sufre los estragos de la operación y mentalidad del sub-desarrollo) den de que hablar en el sobre el próximo conocimiento.

Alejandría es una excelente ciudad para terminar un viaje egipcio. La clave es tener una habitación con vista al mar (hay que sacrificar el que no tenga baño), observar la salida del Nilo al Mediterráneo y jugar con los enigmas que permanecen envolviendo esta ciudad. Qué fue de esa biblioteca de 700,000 papiros? Dónde está realmente sepultado Alejandro? Qué fue del mítico faro, las ruinas romanas y el imperio egipcio? …

17 April, 2007

13.04.07 – The Wedding Thing

Los antecedentes de la boda de Rubi son algo simpáticos. Ella y su ahora esposo llevaban tanto tiempo juntos que la boda podía ser visto como un mero trámite. Aunado a eso, las nuevas generaciones de egipcios internacionales han dejado atrás muchos de los protocolos y tradiciones que tanto celebran sus padres y abuelos. Y justo para complacer a las familias, una boda formal tenía que ocurrir. En el mar de preparativos, mi amiga acabó refiriéndose a su matrimonio como “the wedding thing” y en las últimas semanas, “the wedding issue”, aunque el pobre del novio era el que estaba en Cairo cargando con todos los relevantes detalles de la boda: el lugar, las flores, las invitaciones, etc.

Estaban planeados dos eventos. La ceremonia civil e islámica y la fiesta de boda. Los requisitos, tanto de los novios como míos eran básicos. Ellos tenían que comprobar su nacionalidad, hacer el papeleo y pagarle al juez. Yo tenía que regresar vivo y a tiempo del sur de Egipto y envolver el regalo para los novios. Ambos tuvimos un fracaso. En el papeleo, le dijeron a Rubi que su identificación no era válida y que debía formarse en filas, ir a la caja, explicar porqué tenía también la nacionalidad Palestina, dar mordidas y sacar una nueva tarjeta de identidad para que se pudiera casar. La burocracia venció, la tarjeta no estuvo a tiempo y la ceremonia se canceló. Por mi parte, luché con todas las señas y glosarios para envolver el regalo. Le acabaron poniendo un papel que parecía el de las tortillas pero en metálico y como se me hacía tarde, opté por quitárselo y entregar el regalo así nomás con un moñito ridículo.

Crucé cual egipcio las calles y llegué puntual (3pm) a la fiesta. En la recepción del salón de terraza del Hilton del Nilo estaban los padres de los novios con otros árabes de billete. Conversé sobre el petróleo y el impacto chino en la industria textil hasta que llegó la banda joven. Ahí fue cuando entendí que el saloncito de adentro era para los adultos más adultos y mi lugar era donde estaban los silloncitos minimalistas. La banda llegó y como casi todos los amigos de Rubi se dedican a hacer proyectos de desarrollo, las pláticas eran puros temas alegres como reconstrucciones post-tsunami, Irak, conflictos étnicos, ironías del desarrollo y odiamos a Bush. En una de esas pláticas, empecé a escuchar esos sonidos guturales que hacen las mujeres de tribus beduinas. Eran las amigas de Rubi haciendo barullo en su entrada durante el saludo, foto, abrazo, beso, beso, foto, foto, foto, abrazo, etc… ritual al que los  novios deben someterse para intercambiar maquillajes en símbolo de amistad.

De ahí en adelante todo fue reven. Rubi monopolizó la música para tener bailongo con vista a todo Cairo al ritmo los éxitos de los ochenta y rolas árabes pop. Una gran cualidad de la boda fue el buffet, ya que nadie se sienta y puedes batanear todo el tiempo. Ya entradas las 9 de la noche, llegó lo más anhelado y temido: la belly-dancer. La insistencia del padre de la novia trajo una gordi-buena a mover sus carnes, con todo y orquesta, cantantes y bailarines gay. Fue muy divertido al principio porque, a parte de ser un espectáculo básicamente para hombres con sus recesos en donde trata de hacer chistes con la novia, desencadena todo tipo de discusiones. La banda viborea su técnica, luego sus lonjitas, luego su corrientéz y luego a los señores que andan ahí bailando también. El show tardó tanto que los egipcios empezaron a crudear, el sol se metió y la mitad de la fiesta se fue. Sólo quedamos los amigos de los novios (ya en una gran fraternidad egipcia-mexicana) bailando temas árabes hasta media noche.

11.04.07 – Upper Nile: Aswan & Abu Simbel

A lo largo de la historia, las civilizaciones han tratado de dominar los orígenes del cauce del río. Mi recorrido egipcio había comenzado en la actual capital, pero debía “subir hasta el sur”, ahí donde el Nilo nace del lago Nasser en la frontera con Sudán. Por razones de tiempo, sustituí la faloucca (otra razón para regresar) por el exótico tren para viajar al sur hacia la ciudad nubia de Aswan.

Aswan es el testimonio del cambio de ecosistema del Nilo. Vegetación, cocodrilos, más fauna que en el norte, aunque con el incontenible desierto en el oeste. Y la unión de dos pueblos, los nubios y sus conquistadores egipcios. Estuve un día en la ciudad, brincando de isla a isla del Nilo, conviviendo con la banda panbolera y disfrutando el contraste de los ecosistemas durante los atardeceres. Es justo en Aswan donde está el templo de Philae en medio del Nilo y a pocos metros de la gran presa que abastece de energía al país entero y tantos conflictos interpuso durante la Guerra Fría.

Estando casi a medio día en tren de Cairo, yo sólo tenía un reto. Llegar a donde sólo Ramsés II y Nefertari se hicieron erguir un templo como símbolo de dominación al pueblo nubio y que hoy el turista puede acceder por avión o por convoy. Contacté a un acarreador de turistas y me desperté  a las 3am para llegar hasta Abu Simbel. El acarreador atascó de coreanos el camioncito y siguió el convoy turista-policial hasta casi la frontera con Sudán. Yo dormitaba incómodo tratando de evitar las rastas sintéticas del coreano de alado y en una de esos parpadeos noté el amanecer en el desierto: todos los colores brotando de la mitad del horizonte completamente desértico. Y debo recalcar esa experiencia porque es una imagen fenomenal que aún no sé si fue sueño o realidad.

Volví a despertar y estábamos llegando a Abu Simbel. Modorro, bajé con los cientos de turistas hasta los templos. Nos rodeaban demasiados franchutes, chinos y gachupines que, por más que no se callan, no logran hacer desaparecer el inmenso lago Nasser. A la montaña desértica (que es artificial, ya que los templos fueron removidos enteritos para no ser sumergidos por el lago) entran dos templos inmensos con guardianes gigantes esculpidos para cuidar la entrada a los templos. Y la impresión no termina ahí, al entrar a los cuartos de los tesoros, las paredes y techos tienen jeroglíficos majestuosos con escenas de la batalla de Kadesh, ilustraciones de reverencia a los faraones anteriores y la coronación (doble al ser rey de Egipto alto y bajo) de Ramsés II. Mi ruta del Nilo ya podía terminar.

16 April, 2007

09.04.07 – Luxor

Tal como el Lonely Planet recomienda, la preparación para recorrer Egipto debe de ser el Museo Egipcio de Cairo. Todo lo que no dejaron que los británicos, los franceses o los gringos saquearan está ahí. Cientos de féretros, artefactos, pots & pans, altares, joyas y hasta casi todos los Rameseses momificados. Lo más impactante son las joyas y la máscara de Tutankhamun. Mi visita al museo trató de poner orden a la información egipcia pero no logré dejar de mezclar dinastías, faraones, dioses y lugares. Pero había que seguir la inmersión egiptológica en 10 días, y que mejo lugar que Luxor.

Esa tarde, como preparación a mi partida, Rubi y su banda me pusieron tres retos egipcios no intencionales. Primero fue cruzar una de las calles más caóticas de la ciudad en el menor tiempo posible (me estaban esperando del otro lado). Yo tomé valor, recibí los rezos de unos turistas junto a mi y emprendí mi paso ‘frogger’ cual paisano vende-chicles con cliente del otro la do de la I. Zaragoza. (… debo agradecer a los turistas que entusiasmados aplaudieron todo mi cruce). Después, cenamos un manjar de pescados y mariscos egipcios bajo cronómetro para no perder el tren hacia Luxor. Admito que este reto fue el más placentero pero casi muero congestionado. Y por último, repasé el glosario árabe del Lonely Planet para ubicar el tren, vagón y asiento de un tren pre-revolucionario. Todos gritaban, pedían dinero y empujaban mientras yo trataba de recordar si era el 7 o el 8 el que parece cinco romano (V). Encontré el lugar junto a dos sudanesas de vestidos fluorescentes que insistían en ofrecerme de su itacate. Con la barrera del idioma de pretexto, evité entrarle a su versión de ‘jocho’ con olor a barbacoa pasada y dormí por las 10 horas del recorrido.  

En Luxor, el caos y el hostigamiento al turista parece no tener fin. El “la shukran” ya no tenía efecto y como el Lonely Planet no tiene glosario de insultos y groserías, sólo me quedó refugiarme. Entré al templo de Luxor y me escondí bajo la sombra de sus poderosas columnas. Entró una brisa refrescante y se aclaró la avenida de las esfinges, los relieves y sus monumentales guardianes. Aún no terminaba de entender donde estaba. Al observar los relieves, hojear mi guía y mosquear con unos guías, llegaron 3,500 años de golpe. Hatshepsut inició la construcción del templo en adoración al Dios de la creación, Amón, y tuvo adiciones sobresalientes desde entonces. Tutankhamun y  Ramses II dejaron la mayor huella. Y, es justo ahí, en las faldas del Nilo, donde Alejandro Magno se hizo depictar como faraón. A partir de ese momento, el tiempo se congeló y recorrí el este de Luxor durante todo el primer día, terminando en el majestuoso templo de Karnak en su tradicional espectáculo de luces.

El segundo día estuvo dedicado al espacio donde se pone el sol, donde no hay más que desierto y donde se venera a la muerte: el oeste del Nilo. Es ahí donde restan muchos de los grandes templos (Medinat Habu, Deir-al Medina, Ramsesseum, Deir al Bahri …) y tumbas egipcias (Valle de las Reinas y Valle de los Reyes). Coincidió que era un día festivo y los locales estaban de pachanga. Crucé con globos y relajo el gran Nilo, contraté los servicios de un amable taxista (que me advirtió que podía acabar momificado si me la aventaba a patín), compré todos los boletitos de entrada y retrocedí en el tiempo. Templo tras templo, tumba tras tumba, asombro tras asombro. Después de 6 horas ocurrió lo esperado: tuve una faraonitis aguda con agotamiento total. Ya no distinguía entre dinastías, dioses, jeroglíficos, bajo o sobre relieves y cuando me di cuenta que eran las cuatro de la tarde, escapé donando mis últimos boletitos a un revendedor. Al regresar al poblado, me di cuenta que no tenía dinero para pagarle al buen taxista, mi tarjeta estaba bloqueada y tenía demasiada hambre. Afortunadamente todo se resolvió por obra de un diminuto cyber-café egipcio y una llamada telefónica. Conclusión: hay que regresar a Luxor y arriba los ICTs!

12 April, 2007

06.04.07 – Revelaciones egipcias

Desperté y corrí a la calle. Cambié dinero y tomé un jugo de naranja natural (vicio que he retomado desde Chipre y me aterroriza perder una vez vuelva con los ingleses esos). Justo cuando salía del establecimiento de jugos noté que había cañas de azúcar y un artefacto de lámina que las transformaba en agua. En ese instante pedí uno de esos vasos con líquido verde que salía del artefacto. Resultó ser mi segunda adicción que hace caminar escuchando la marea de mi panza cada mañana.

El segundo día en Cairo, la amiga de Rubi, Eina, tuvo la muy paciente labor de llevarme a las pirámides de Giza. Afortunadamente, el camino es mucho menos horripilante que el de la salida a Teotihuacan (especialmente cuando me pierdo y acabo en Ecatepec) e Eina una excelente compañía. En el trayecto, me explicó la regla no escrita del tránsito horizontal: cualquier auto puede moverse hacia el carril izquierdo sin fijarse o recibir mentadas y se ponen la direccional o da un claxonazo para ir al carril derecho. Así ya el caos tenía sentido. Pero el caos se transfiere a la calle, filas y entradas. En la entrada de las pirámides, separan a egipcios y extranjeros para revisión. A ninguno de los dos finalmente nos revisaron nada pero justo cuando me atacaron hordas de niños, chacales, camellos y burros hostigadores ofreciendo aventones, cochinaditas y bebidas, Eina me enseño las palabras en árabe que me han defendido por todo el viaje: “La Shukran” (en paisano: “No Gracias”). Justo cuando no parecía tener efecto la amabilidad, mi insistencia en árabe y mi guía local (ya algo enojada), los ácaros hicieron vencieron a los antihistamínicos y mi alergia llegó. Debo decir que fue bueno ya que los hostigadores se compadecieron y se fueron. Lo malo fue que tuve que omitir subirme al camello y posar cual ‘egipciano’.

Aunque descuidadas (así como todo Cairo), las pirámides no dejan de ser majestuosas. Simplemente estar ahí vale la pena. Visité la tumba dentro de Keops, uno de los barcos de madera más impresionantes hoy en pie y la atormentada esfinge que aún defiende a los templos de sus reyes. Al pie de las tres pirámides, está el desierto que parece infinito. Entre los recuerdos de egiptología de la primaria de Eina y el Lonely Planet, traté de involucrarme en los últimos 4000 años de historia egipcia. Obviamente no aprendí nada de los primero 2000 en el primer día y sólo llegué  al conclusión de que la segunda pirámide de Giza, aquella dedicada a Khafre, es la responsable de la naturaleza del tráfico egipcio.  

Ya de regreso en la ciudad, visitamos el corazón del Cairo antiguo. El centro de las mezquitas y el comercio en donde se mezclan los llamados a rezar con los gritos de los  viene-viene y con las ofertas de los mercaderes. Merodeando por callejones y tiendas, logramos los 3 objetivos en mente: comprar cochinaditas, sentarnos en un café local y comprar el vestuario para la despedida de soltera de Rubi. Aunque menesteres del género opuesto, fue divertidísimo estar en tras bambalinas islámicas en puestos kinky de ropa interior femenina egipcia. Afortunadamente, mi acompañante, mi estatus de turista y mis chistes idiotas me salvaron de la amenaza varonil islamista de los meros de los puestos. Quien le entra al bisne de atuendos belly-danceros para exportación?

05.04.07 – Welcome to Cairo

Cuando alguien nace y crece en la Ciudad de México, acaba necesitando caos. Y por más que haya buen reven y rollos exoticós en Manchester y Londres, el caos sub-desarrollado no tiene parangón. Desembarqué del avión de Egyptair con 2 horas de retraso y me esperaba una multitud de gente gritando. No pude evitar sentirme en la Terminal del Norte en semana santa (y eso que llegué a la nueva terminal del aeropuerto de Cairo). Esperándome afuera, estacionados en tercera fila, estaban Rubi y  su prometido (se llama algo como Abdel Megeid pero le llamo Bobby por aquello de McGee). Como suele pasar cuando la gente se encuentra, nos recontamos la vida en 2 minutos y emprendimos la ruta a la ciudad.

Como si fuera producto digno de exportación, los egipcios y los mexicanos nos sentimos orgullosos de nuestro tráfico caótico. No nos gusta vivirlo, pero nos enaltece saber que no hay nada peor en el mundo. Cairo tiene 15 millones de habitantes y cualidades caóticas particulares como el tránsito horizontal y los peatones suicida-sagrados. En el equivalente al Viaducto, llegué a la conclusión que en tráfico aún están chavos pero, debo admitir con dolor chilango, que me sorprendió que todos los autos se movieran libremente de izquierda a derecha dando claxonazos como si fuera Tapachula. Lo asombroso es que todos se llevan y no hay choques, mentadas o plomazos. Pero como si eso no fuera suficiente, los peatones cruzan la calle como “frogger” (aquell juego de video ochentero). Es como si torearan los miles de mini-taxis setetnteros mientras cruzan la calle jalando escuincles o cargando rejas de pan.

Esa primer noche en Cairo fue singular. Después del aeropuerto y un breve tour de la ciudad, llegamos a Zamalek, la isla en el Nilo que hospeda lo equivalente a Polanco, la Condesa y la San Miguel Chapu. Ahí tomamos unas merecidísimas chelas egipcias y conocí a la banda de Rubi hasta que llamó su padre requiriéndonos (obvio solo a los novios pero yo me colé) para ir a audicionar belly-dancers. Como si ir a una boda a Egipto no fuera incentivo, ahora habrá bailarinas en la boda. Después de pasar por un kepab drive-through, encontramos al papá de Rubi, llegamos al lujoso Hotel Marriot (antes un impresionante palacio otomano), nos oscultaron como si fuéramos terroristas y esperamos frente a un show cómico play-back árabe hasta que salió a bailar la primera gordita. Eran ya las 3am y sólo sabíamos que esa gordita no la queríamos en la boda.

4 April, 2007

04.04.07 – Experiencia Chipriota

Hoy terminó mi viaje académico-turístico chipriota. El lema propagandístico alegaba que este país sería ‘el mundo en una gota de agua’. Aunque el lema es algo exagerado y cursi, no está tan fuera de realidad. En muy pocos días, tuvimos la experiencia de charlar, entrevistar e integrarnos en distintos proyectos cruciales para la isla. Primero fuimos guiados por el director del proyecto y el contratista general del equivalente al ‘segundo piso’ paisano pero en la ciudad de mayor crecimiento demográfico del país. Y aunque la construcción de un paso a desnivel y puente distribuidor es un proyecto aburrido sin pejes, paisanos y patadas, fue ahí donde encontramos el elemento de ‘desarrollo’ del país: a la Unión Europea (EU). No sólo estaba financiando la obra, sino que tiene a las instituciones en una inversión impresionante en temas de infraestructura, restauración, comercialización e implementación de regulaciones estructurales desde 2004.

Al convivir con la gente y las ONGs dedicadas a proyectos de cooperación política, social y económica entre chipriotas griegos (sur) y turcos (norte), la inmersión fue geopolítica. Una historia de conflicto y una generación dividida ha dejado casas vacías, conflictos legales y mucho sufrimiento pero, afortunadamente, estuvimos con esos postálgicos que buscan el sueño progresista de la convivencia unificada. El fantasma del empuje de la EU da mucha esperanza a quienes anhelamos la unión. No obstante, los políticos de ambos lados, los medios, los poderes gringo-británicos y otros actores que de alguna manera u otra se benefician del conflicto, hacen de la meta algo intangible. Y en cuanto a la ONU, el dilema de siempre aparece: ¿Hay realmente voluntad y efectividad detrás de ese discurso de trabajo e intermediación? Después de platicar con el vocero general en la región, me quedo con la impresión de que su colmillo ultra retorcido tanto puede estar lleno de voluntad en un contexto muy complejo como podría ser una actuación profesional de política cínica digna del máximo de los oscares.

Y como ejemplo de que las cosas salen cuando se quiere que salgan, también fuimos testigos del mayor proyecto de infraestructura de Chipre: el nuevo aeropuerto de Lárnaca. Visitamos el sitio de construcción platicando sobre tipos de concreto, varillas y mano de obra polaca y búlgara. Los franceses responsables del diseño, construcción y operación de este proyecto nos comentaron sus experiencias. Por la tarde, nos reunimos con el responsable del proyecto por parte del gobierno para que nos comentara sobre todo el proceso y criterios entorno a la licitación, concesiones y experiencias en esta relación público-privada. Acabé apostando que el tipo sería el próximo ministro de Transportes y Telecomunicaciones en menos de dos años. Solo espero que algo salga mal en el proyecto y le eche la culpa a los flamingos.

Por último, estuvimos tres días en un poblado rural haciendo dinámicas estúpidas y bellísimas caminatas con investigadores de esos que conocen los nombres vulgares y técnicos de cada plantita. Debo decir que fue refrescante convivir con verdaderos abraza-árboles por un rato pero la mejor experiencia fue con mi grupo de posgrado. Jugar Nairobi-poker tomando té local, escuchando calipso barbadeño, tolerando datos geopolíticos kazacos y conciliando con los británicos después de una caminata por montañas, valles y playas, cierra una gran experiencia.
… Ah, por cierto, las boas si tienen si aprietan…