07.01.09 – autocinemauto
Hay cosas que, a través del paso del tiempo, uno debe afrontar con madurez, serenidad y abnegación. Una de ellas es asumir, el evidente paso del tiempo, cuando se platica con un escuincle. Y no porque el paso de tiempo sea traumático para los que estamos en la parte ‘vieja’ de la balanza, sino que cuando uno se da cuenta, ya es demasiado tarde y ni como echarle la culpa al escuincle metiche que pregunta: ¿qué es un autocinema?.
Ante la pregunta, mi hamster corrió hacia el portal de Google más cercano antes encontrándose con un recuerdo. Existía un monolito en el periférico norte cuando yo tenía la misma edad del escuincle preguntón. Según mi memoria, ese monolito era un autocinema. Mi segundo pensamiento fue una asociación de conceptos y la imagen del autocinema de los Picapiedra*. Entonces, interrumpí a un tío que estaba tratando de explicarle al escuincle sobre autocinemas hablándole de películas de Henry Bogart y modelos de autos de finales de los 60ta para preguntarle al niño si había visto Los Picapiedra. El niño cambió de actitud: de esa mirada cínica que sólo se da cuando un escuincle ejerce su supremacía ante un grupo de adultos leeeentos, a esa mirada de incomprensión total cuando, de plano, no sabe si algo en su malévolo plan de juego con adultos salió mal o de plan los adultos están totalmente chiflados. Me volteó a ver respondiendo “creo que alguna vez vi a un primo grande viendo esa caricatura”.
La situación se complicó. Haciendo cálculos, el escuincle era demasiado joven para haber sido concebido en una ida a un autocinema en aquella era cuando no había televisión a color. Tampoco había visto Los Picapiedra. Y el tío insistía en que la imagen de James Dean sería su mejor arma didáctica. Para complicar todo aún más, alguien entró a la plática con una fantástica sugerencia pedagógica: etimologías**. “¿Qué es ‘auto?” preguntó esa voz académicamente soberbia. El escuincle se pitorreó de toda la situación diciendo todas las babosadas que le pasaron por la cabeza. “¿Qué es cinema?” continuó preguntando la angelical voz que nunca se dio cuenta que era la mofa de un escuincle más listo que todos los presentes. Para entonces, el tío hablaba de cómo los que servían refrescos y palomitas nunca podían arreglar el pésimo sonido de las bocinas en los autos dentro de los autocinemas. Un despistado que cayó a la plática aseveró confundido, que nadie iba a esos lugares a ver las películas.
Minutos después, le recomendé al escuincle que buscara el tan controversial término en Wikipedia y se dejara de juegos. Me levanté por café y de vuelta a la mesa vi al escuincle jugando con un aparatito de video juegos portátil cuyo modelo y marca no es de mi generación ***. Y no pude evitar hacer una ñoñísima reflexión etimológica-quántica sobre si un autocinema de este milenio era ver una película en el trasero de la cabecera del asiento delantero de la camioneta de la madre de familia. En ese caso, al parecer existe la justicia ante todo: aunque el monolito haya sido demolido hace más de 20 años, Satélite sigue lleno de autocinemas.
* … hmm … resulta interesante hacer la liga entre un espacio recreativo de los años 70`s recordado por una caricatura ubicada en la edad de piedra que asocio con un complejo citadino de los años 80ta …
** … que yo sepa, sólo los muy ñoños entienden etimologías cuando las enseñan en la escuela … en la naturaleza urbana, es algo que se va dando en cuanto el pensamiento del ser humano se va deshaciendo, poco a poco de las idióticas y rígidos mecanismos autómatas de nuestros modelos educativos en base a la memorización …
*** … ¿qué diría si le digo ‘Gameboy’?
Que felicidad, estas de regreso!!… no te vuelvas a ir tanto tiempo
Comment by Montse — 27 February, 2009 @ 4:33 pm