Yo Mero

28 November, 2008

05.11.2008 – Pozole Roof Jazz

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Conocí a Marianita a principios de año. Recuerdo bien ese momento. Yo aún exploraba Xalapa y atendía cualquier invitación o pista de evento musico-cultural que se presentaba bajo mi nariz. Esa ocasión, llegué al Refugio bajo el chisme de que todos los martes, cada quince días, se juntaban a echar el jam los chavitos del diplomado de jazz. Movido por la curiosidad y los primeros intentos de creación de MUJAM, me senté en un banquito a ver cómo Marianita tocaba una improvisación muy salsa-pastorious con un instrumento que era prácticamente de su estatura. Después, demostró el mismo swing con el contrabajo echándose un estándar de bop. Al terminar la música, me acerqué preguntándole si ya tenía club de fans y los trámites para formar parte del él. Ese club se formó ese mismo día y hoy ya cuenta con más diez fans.

Jam tras jam, el club de fans religiosamente se reunía con Marianita en cualquiera de los palomazos xalapeños para echar chelas y hablar de jazz (obviamente). En una de esas pláticas me comentó que su sueño era tocar en una azotea. Yo anoté el dato y días después, en esos momentos en donde la cabeza debe de estar focalizada en lo que se está haciendo en es preciso instante, todos los elementos se unieron para visualizar un magno toquín azoteero. Quince días después, el club de fan llegó con Marianita a decirle que ya tenía azotea, fans e inversionistas para este magno evento y que sólo faltaba la banda. Ella me dejó hablando sólo y regresó minutos después con una alineación talentosamente equivalente a los primeros años de la Big Band de Duke Ellington, pero en versión Xalapa. Todo estaba listo.

Pasaron varios meses de típico chacoteo y escaramuza organizativa latinoamericana hasta que nos pusimos un ultimátum: el roof jazz jam debía ser antes de fin de año. Tantos meses habían transcurrido que la alineación jazzística había olvidado por completo el compromiso y el club de fans (ahora ya no sólo de una persona) exigía que se realizara semejante evento. Fijamos una fecha y se apareció el elemento que coronaría la trascendencia de este jam: el pozole. ¡Claro! ¡Ahora todo tenía sentido! ¿Qué más se puede pedir en esta vida que un jam jazzero con los mejores músicos under-23 de México comiendo un exquisito pozole en una de las azoteas que dan al parque principal de Xalapa?

Y así sucedió:
El reloj marcó las 22.30hrs. Encontré  a Máster Vic llegó a casa de JQ, pasamos por una segunda cazuela a casa de Cajita y nos dirigimos al puesto de pozole. La señora sirvió (sin que su olla mágica bajara de nivel) doce litros de uno de los más maravillosos pozoles rojos que ha probado el ser humano, cargamos bolsas de tostadas, pasamos por cervezas y a las 21hrs comenzamos a recibir glotones, melómanos musicales y talentosos músicos. A las 22hrs la batería, percusiones, amplificadores y hasta el teclado del director del diplomado de jazz (no le digan a nadie que lo pidieron prestado sus alumnos para treparlo en una azotea) tenían vista al Parque Juárez. La casa se llenó de olor pozolero y minutos después, el centro de la ciudad se inundó de jazz, salsa-jazz y cualquier fusión musical que contenga mucho swing, sabor y virtuosismo.

1 August, 2008

12.07.08 – Manteniendo el entusiasmo I

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Este es el inicio de otra historia. Algunos de sus aventuras serán descritas aquí. Y como este post es simplemente su prólogo, la historia misma, y por supuesto, su final están aún por ser desenmascarados.

Unas semanas atrás, Dalí (el muerto no, sino el que se parece a Goofy), me había comentado sobre el proyecto místico-mágico-metalúrgico-musical que involucraba a un arpa, una arpista y el acero inoxidable como material de construcción. Era necesario, para creer toda esta aventura, tener un poco más de evidencia sobre esta locura. Se hablaba de que el instrumento podía ser tocado bajo del agua y en temascales, que eran las primeras arpas en el mundo hechas de acero, y que sus poderes de comunicación sonora con mamíferos acuáticos eran igual de poderosos que sus impactos en ejercicios de sanación no-convencional. En estas pláticas, y aún sin conocer al escultor y la arpista, yo había dado mis opiniones y recomendaciones sobre las posibilidades que un proyectos así, si es que contaba con el sustento mágico, natural, metalúrgico, sonoro y artístico que se mencionaba, podía tener. Lo único que podía hacer era llevarme a México una copia pirata del único testimonio de la interpretación para que mi papá se asombrara, al igual que yo, de ese instrumento y sonido.

Días después, Dalí me llama a la oficina preguntando si hablaba a la ‘torre de control donde unos locos están por despegar’. Cajita no dudó un instante que el hombre que había llamado estaba hablando al teléfono correcto y me comunicó la llamada. En esa llamada elucubramos el plan titulado ‘que no baje el entusiasmo’. Y constaba en irrumpir en la oficina del director del Instituto Superior de Música (y director artístico de la Sinfónica Juvenil de Veracruz) para hablar del arpa y mantener el entusiasmo necesario para que, tan solo, se hicieran composiciones para este inédito instrumento, se realizara la presentación mundial del arpa en Xalapa y se construyera un arpa monumental de más de cuatro metros de alto.  

Y así fue. Llegamos al Instituto entre una tormenta terrible. Nos recibió el Maestro (término que he acuñado en el ambiente musical aunque siento un cierta injusticia ante la discriminación contra los ‘Maestros en Ciencias’, pero bueno …) y platicamos por más de una hora. Resultó ser un señor comprometido por la juventud, la naturaleza, y por supuesto, la música. El entusiasmo se incrementó al grado de que ya se están documentando las propuestas y haciendo contactos para emprender estos tres proyectos monumentales. Al parecer este es el primer paso sólido, nos reunimos una vez más y la charla se volvió más mística y musical ahora con la bellísima compañía de la arpista y el escultor. Y si va todo como va, en poco tiempo habrá una revolución entrono a este instrumento divino.

27.06.08 – MUJAMming: Jazz, grabaciones y una experiencia única…

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Sabíamos que la oportunidad de escuchar a un dueto de los mejores músicos de jazz tocando en una sala (de casa y de grabación) para un selectísimo público sería una experiencia singular. También, habíamos ponderado los riesgos que este experimento llevaba consigo. El azar perseguiría cada segundo de grabación indicando cuando esos ladridos, cláxones y vociferaciones arruinarían una toma. Y la apuesta se mantuvo en la libertad y el destino que sólo la espontaneidad clandestina le da al jazz.

El sueño se volvió realidad. Dos grandes del jazz mexicano, Enrique Nery y Aarón Cruz se dieron cita en MUJAM A.C. volcando una sala de conciertos en una sala de un hogar. Interpretaron joyas de la música mexicana y estándares de jazz en una formación atípica: duetos de piano y contrabajo. Y este experimento continuó por cuatro sets en dos días que serían grabados para posteriormente producir DVDs y CDs del ciclo completo de 10 duetos. Al curiosear entre las grabaciones, tuvimos que preguntar cosas que generalmente se salen del contexto de un estudio de grabación: ¿Se grabaron los ladridos? ¿Ese zumbidito, era el refrigerador que se nos olvidó apagar, verdad? ¿Si uso mi cámara, se escucharán los disparos? A fin de cuentas, al escuchar lo grabado, todos nos sentamos con calma y una gran sonrisa en el rostro… Algo grande puede quedar grabado aquí …

También, hay que decir que la cristalización de sueños nunca se da de la manera como estos se imaginaron. Agustín había vislumbrado la escena futurística que involucraba a que los melómanos de jazz de la Ciudad de México llegaran a una extraña puerta de un vecindario del sur de la ciudad, tocaran en ella y saliera un hombre extraño preguntándoles su clave. La respuesta sería sencilla, ‘Bill Evans’ o ‘Xamán’ haría que el hombre de la puerta revisara su lista y los dejara pasar. Esta nostalgia en-vida que quería revivir el sentimiento subterráneo neoyorquino de fines de los 50s, a fin de cuentas, se vio aplastado por la complejidad cotidiana chilanga que hace imposible planear, depositar una pequeña suma de manera anticipada y lograr el anonimato en una colonia.

MUJAMming es tan sólo el comienzo de un experimento jazzístico y social. Por primera vez se realiza un proyecto jazzístico que abiertamente no tiene fines de lucro, en una sala (de casa, pero también de conciertos), con el suficiente anonimato para que se mantenga a un publico selecto, con la calidez para que los asistentes prueben café veracruzano en las tazas donadas por otros asistentes, con músicos mexicanos de distintos orígenes y trayectorias, con la ausencia de ese muro entre músicos y audiencias, con un segundo set musical acompañado de brownies caseros, con el apoyo de varios voluntarios que están ahí siempre por el amor al swing y con la intención única de que el jazz en México crezca, abarque nuevos horizontes, se abran oportunidades para los jóvenes y que impulse a los experimentados hacia la trascendencia.

8 July, 2008

13.06.08 – Dos lugares … una expresión

Viernes a mediodía. Un personaje que fusiona la imagen de Dalí con Goofy entra buscándome a la oficina. Escombramos los micro-chips, partes de lámparas, libros de biología, alambres y controles de Wii que estaban en la mesa con tal de lograr tener un poco de espacio para tener nuestra reunión. Robotín se mantuvo inexpresivo con la mirada fija a todas esas pantallas bicromáticas con las que interactúa. Detrás de mí se escuchaba una discusión sobre la incongruencia teórica entre diversos enfoques del uso de la tecnología para fines pedagógicos. En el sauna, se reían de la imagen de un chango que parecía oso colgado de la rama de un árbol, dentro de una pantalla que hospeda un curso interactivo de aritmética básica.

Comenzamos nuestra reunión. El tema era entusiasmante: tecnología que permitía transformar desechos humanos y aguas negras en materia prima para la generación de energía y abonos. Las propuestas de proyectos eran aún más ambiciosas e incluían volver sitios públicos urbanos en lugares sustentables ambiental y financieramente. Nuestras discusiones radicaron en la viabilidad de estos proyectos en contraposición a los sistemas políticos que generalmente dominan las decisiones sobre la toma de decisiones en temas trascendentes para la vida del ciudadano común. De poco en poco, JQ interrumpía nuestro pequeño caos posicionando una base de lámpara frente a nosotros. Yo no podía evitar imaginarme la animación de Pixar sobre la decapitación de esa pequeña lámpara saltarina. En fin, había que regresar al tema que estaba sobre la mesa …

Como suele pasar en estos contextos, justo cuando habíamos vencido la ineludible tentación de caer en la deseperanza, concluimos un plan para seguir tratando de hacer por lo menos algo maravilloso dentro de nuestro mundo. Pusimos punto final al inicio de cooperación entre seres extraños cuando JQ calibra el aparatejo que sustituía la cabeza de la pobre lamparita decapitada y comienza a dibujar en la pared electrónica. Dalí me voltea a ver, se levanta, toma una bocanada de aire y dice “este es un lugar maravilloso”. Todos nos le quedamos viendo, parpadeamos un poco y regresamos a lo que estábamos haciendo. El señor se sentó y comenzamos a platicar sobre su proyecto de construcción de varias arpas hechas de acero inoxidable, que fuera de un sonido majestuoso, al parecer, tienen una resonancia con la que se están haciendo experimentos de rehabilitación motriz y comunicación entre delfines.

Este día normal no había terminado. Llegué a la capital para el primer concierto de la recién creada asociación de músicos de jazz de México (MUJAM). Esa noche, el gran maestro Enrique Nery inauguraba un ciclo de veinte conciertos de piano y contrabajo para un público ultra selecto de máximo veinte personas por noche. Todos estábamos a la expectativa.

El primer set concluyó de una forma inimaginable. Clásicos de jazz, preludios histórico-musicales narrados con dulzura y una ejecución musical magistral. Literalmente, la sala de conciertos era la sala de una casa que tenía las puertas abiertas a todas las familias ahí presentes. Entro a la cocina por más agua de jamaica, intercambio unas palabras con los maestros Enrique Nery y Aarón Cruz y pretendo salir velozmente para seguir mesereando hasta que una mano fuerte me detiene del hombro. Volteo y el maestro dice al aire “este lugar es maravilloso”. Durante la siguiente hora de concierto no podía estar más de acuerdo.

31 March, 2008

20.03.08 – Accent Reduction

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Los elementos del universos llegan a unirse para crear soluciones impresionantes para la humanidad. Esto que platico a continuación tiene pinta para ser una solución de esas.

Si de por sí, el jazz vocal es un arte extremadamente difícil y manoseado por los grandes productores de consumibles musicales del mundo, hay un elemento nacional que lo hace peor: la interpretación de clásicos del jazz entonando un acentazo ultra jevi. Y el gran problema no está en nuestro intento de hablar otro idioma sino en tratar de reproducir sonidos que tienen orígenes fonético y musical muy distintos a los nuestros. Tampoco quiero decir que solamente nativos del idioma inglés deberían cantar jazz (aunque eso evitaría que nuestras paisanas les diera por diana-krallizarse!), tan solo que se debe poner un poco de esfuerzo en su interpretación para que resulte agradable para el escucha.

Una solución poco utilizada por algunos cantantes ricos y famosos es seguir los pasos de la ópera y contratar a maestros de la lengua en la que se cantará para que el artista tenga un pleno dominio del idioma extranjero. En el caso de la ópera, eso les sirve mucho a los paisanos cuya reputación y talento es medida juiciosamente por los rígidos estándares perfeccionistas de escenas europeas. Así que cualquiera que quiera triunfar tienen que aprender rusos, alemán e italiano como mínimo.

En el caso del jazz, todo debería ser más natural. Las audiencias buscan más ese talento y vibra. Las perfecciones del acento no deben llegar a tal perfeccionismos (si es que las cantantes cuentan con groove). Simplemente no debe andar gritando “somertaim” en público. Por eso, esta semana se materializó una gran solución para las cantantes de jazz que insisten en tratar de cantar en ese idioma que vio nacer el género musical pero ignoró a su lengua materna: Accent Reduction Lessons.

Accent Reduction consiste en integrar lecciones de solfeo con pronunciación de inglés. Simplemente se tienen dos profesores en un sesión dedicada al aprendizaje o práctica del jazz vocal. Uno de ellos guía a la vocalista sobre la entonación y solfeo del género mientras el otro profesor los guía sobre pronunciación. Así que la entonación encuentra su símil fonético en un ejercicio mucho más libre y pragmático que el de otros géneros musicales. Y tomando la idea y llevándola más lejos, podemos inclusive apoyar la construcción de nuevas generaciones de vocalistas. Paquetes como el “Follow Bessie Smith” o “Follow Cassandra Wilson” no sólo acabaría con los rascuachísimos acentos en inglés, sino que se tendría una influencia directa de ciertas vocalistas de jazz relevantes en los nuevos talentos con tal de que no caigan en seguir mucha de esa basura que inunda los infomerciales y las tiendas departamentales.

17 February, 2008

09.02.08 – travesías radiofónicas …

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Los cds, mp3 e iposes nos han aislado de la radio. También, la misma radio, al llegar a niveles de mediocridad y monotematía exagerados, nos han hecho odiarla. Entonces, si se tiene que hacer una travesía en auto de varias horas y no se cuenta con un reproductor de CDs/mp3/auxiliar que funcione, es normal que cualquier chofer o pasajero empieze a temer por su salud mental.

Después de dos semanas de escuchar la radio en Xalapa, opté por la fidelidad (la de de-veras, no la de Fidel) a Radio Más: La Radio de los Veracruzanos. Como casi todas las radios públicas locales (por no decir provincia) es pésima en cuanto a producción, programación y locutores, pero tiene la gran virtud de contar con una abundancia de programas tal que, si el azar está con el escucha, puede encontrarse con contenidos radiofónicos interesantes. Así, que, propagandas políticas aparte, toleré con buenos oídos el amateurismo radiofónico a cambio de contados descubrimientos de son jarocho, salsa y un poco de world music.

De regreso a México, las casi cuatro horas de camino resultaban todo una amenaza radiofónica. Las primeras dos horas tenía la certidumbre de que Radio Más me acompañara, pero las siguientes dos, pasando por territorios poblanos y tlaxcaltecas, vislumbraban un misterio mayor. Esa compañía se vio altamente aterrorizada por los fantasmas de la trova. Por más que valore ese género, tengo la certeza que quienes lo han matado son sus seguidores, ya que insisten en que la ‘nueva canción’ ha evolucionado a través del tiempo para parecerse cada vez más a lo que fue nuevo en los sesenta. Afortunadamente, la voz sensual de la locutora y el estilo de canto ‘Silvio meets José González’ del cantautor (que cantó puro Silvio, para variar … ¿no que muy autor?) hicieron un programa agradable que me acompañó la travesía carretera a las faltas del Pico de Orizaba.

Y como alguna vez lo trazó nuestro villano histórico, Antonio López de Santa Ana, Veracruz acaba cuando empieza el desierto. El escenario cambia drásticamente en Tlaxcala mostrando carreteras en malas condiciones, más pobreza, poblados aislados y puestos nómadas de venta de pulque. Mis temores radiofónicos se incrementaron al máximo hasta que sintonicé una radio atípica que sonaba a rock pesado. Esa estación duró cerca de quince minutos al aire y luego se transformó en banda cuando me acerqué a las fronteras poblanas. En estos territorios pipopes, la radio de la UDG fue la salvación. Un noticiero cultural entrevistaba a ‘No somos machos pero somos muchos’ de una manera tan fresca e informal (que sólo la radio universitaria genera) que me hizo se fan ahora de estos DJs. ¡Que me caen re-bien esos muchachos!

Al pasar la caseta de Puebla, la señal radiofónica se destroza con el desvanecimiento de los vende-camotes suicidas. Al escuchar la estática, comencé a ponerme nervioso ya que las señales capitalinas sólo se empiezan a escuchar después de Río Frío. Por azares del destino, volví a sintonizar esa estación tlaxcalteca que me había llamado la atención previamente. Un metal experimental fusionaba elementos que sonaban pre-hispánicos. Era una banda casi local (de Apizaco) que jugaba con esta atrevida fusión y que, por la pésima producción radiofónica y habilidad de los locutores, nunca escuché el nombre de los intérpretes. En el programa metalero tocaban música nacional y escandinava así como exploraban la escena tlaxcalteca reseñando toquines previos e invitando a próximos eventos. También presentaron (parcialmente, ya que nunca escuché mencionar su nombre) a un músico local que estaba innovando técnicas de riffs experimentales de metal. Y en efecto, sonaban espectaculares y, para mi oído corridóon más no experto, únicos en su género.

Justo cuando el virtuoso guitarrista tlaxcalteca explicaba en qué consistía su innovadora técnica con un vergonzante preludio nopal-justificativo que constaba en pedirle “al público criterio ya que él era nacional y estaba intentando lo mejor que podía”, dejé las periferias tlaxcaltecas para comenzar a entonar la radio chilanga. El imbécil del Sopitas y otro locutor reciclado habían escogido un tema innovador para su programa: el día de San Valentín. Traté de sintonizar RadioIbero (¡güé!) y el playlist electro-cool del ipose de alguien me mandó a escuchar el típico bossa-nova de Horizonte. Justo llegando a la capital sentí el peor pánico radiofónico.

23 January, 2008

18.01.08 – Reflexiones Radiofónicas

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La radio es fascinante. Desde que alguien alguna vez emitió sonidos que fueron escuchados de manera remota después de haber viajado como ondas por distancias impensables, la radio es parte de nosotros (a pesar del ipose). Conozco a personas que viven del radio, quienes emotivamente llegamos a vivir del radio, quienes viven con el radio y quienes hasta sueñan con el radio.

El día de hoy, Frecuencia CEM cumplió diez años. Como sonará obvio para todos los que hicimos radio alguna vez, este evento es nostálgico por muchas razones. Para muchos de nosotros, todo empezó como un juego, un hobby, una queja, un berrinche o hasta como una obligación. Tiempo después, la radio nos capturó sin importar el rol que hayamos jugado en esa entonces aventura universitaria.

Diez años después podremos criticar en lo que se ha convertido el proyecto que durante su inicial lustro marcó la pauta de la radio universitaria en nuestro país a pesar de haber sido concebido para amenizar una cafetería escolar y contar con más ingenieros que comunicólogos en sus micrófonos. Pero el hecho de que siga vivo y exista una oportunidad para que cualquier alumno pueda expresar su voz, música e ideas vale la pena apoyar. La oportunidad es grande y, bajo la magia y fuerza social inherente, la radio universitaria debe estar presente en nuestra sociedad. La magia ha hecho de muchos lo que somos. La fuerza social que cohesiona y dinamiza la comunicación dentro de una sociedad, que por más fresa y burocrática que pueda llegar a ser, logra compartir ideas novedosas, arte, conocimiento y energía tanto a quienes la escuchan como a quienes forman parte de ella. 

Hoy en día, la UNESCO fomenta las radio comunitarias en todas las sociedades como medio clave para la expresión, autodeterminación y transferencia de conocimiento entre sus comunidades. El Internet ha reforzado al medio radiofónico al ampliar las opciones para sus escuchas del universo así como nos ha dado la ventaja de acceder a archivos de emisiones radiofónicas descargables para nuestra escucha portátil. Y aunque, desafortunadamente, la radio en la Ciudad de México siga la tendencia de la mediocridad (e.g. 105.7 es lo mismo de hace 15 años e Ibero es igual al ipod de cualquier niño elite-cool) sin espectro de opciones ambiciosas, las radios universitarias pueden ser, como lo han sido en millones de casos en el mundo en todo momento, un espacio para proponer.  

7 November, 2007

06.11.07 – In Rainbows: Reflecciones del music-zapping

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Mi generación ya no recuerda el lado A y el B. Para quienes nos tocaron casettes, la cinta cambiaba de lado automáticamente haciendo que notáramos sólo el ruido del mecanismo que hacía que la cinta avanzara al lado contrario. Pero mi generación compartió una costumbre con la generación anterior, el rito de poner el disco.

Hace un mes, llegamos a una página que decía: “RADIOHEAD HAVE MADE A RECORD. SO FAR, IT IS ONLY AVAILABLE FROM THIS WEBSITE. YOU CAN ORDER IT IN THESE FORMATS: DISCBOX AND DOWNLOAD. CONTINUE” La banda noventera presentaba su nuevo disco con tres posibilidades de distribución. La primera era bajarlo inmediatamente, al precio que el cliente quisiera, de su página de Internet. La segunda era comprar el discbox que sería entregado a partir del 03 de diciembre. Esta opción incluía toda la parafernalia artística, rolas extra, tres viniles, y el download inmediato. La tercera posibilidad era esperarse a diciembre para consumir el disco en su cajita de plástico de la tienda de discos más cercana.

Este enfoque pareció revolucionario a primera instancia aunque semanas antes Prince había regalado su CD en periódicos de circulación masiva europea. Los críticos se preguntaban cuál serían los ingresos por In Rainbows para la banda y disquera. Los intermediarios y minoristas de música estaban algo enojados. Los fans pudientes invirtieron £40 en el discbox, inmediatamente bajaron el disco y mantuvieron altas ansias para la fecha del 03 de diciembre cuando llegara el ansiado material de edición especial. Los pobres bajamos el disco e iniciamos un proceso indigno de venta de lo que fuera para lograr la ansiada cantidad para pagar ese discbox de edición especial. Y el fenómeno mundial se había concretado. Miles de fans escuchaban In Rainbows en menos de 24 horas de haberse lanzado, y todo al precio que se quisiera pagar.

Llevo cerca de un mes con los nuevos tracks de Radiohead en la computadora. Los habré escuchado más de una decena de veces pero aún no me puedo expresar sobre el disco. Por prudencia o miedo, evité juzgarlo hasta que esta semana encontré un CD quemado en casa de Iván. Por primera vez, bajo las tradiciones que me habían formado musicalmente durante los últimos quince años, escuché el disco. No tenía portada ni nada y habría sido la décima vez que lo oía de corrido, pero se escucha como disco. Al terminar la primera vuelta al CD, lo repetí unas veces más por un par de días hasta que llegó el momento natural de todo disco: el juicio sobre tomarle el gusto, amarlo, odiarlo o hacerlo a un lado indiferentemente por siempre. No creo que lo amaré pero si puedo decir que ya le tomé el gusto y lo escucharé aún más seguido.

¿Habría pasado lo mismo si el disco siguiera perdido entre mi iTunes? ¿Se puede tomar el sabor a un disco (ojo, no a un par de éxitos) al vaciar canciones en un aparato que normalmente está programado en una lista reproductora al azar? ¿Soy yo el que no está adecuado a apreciar a Radiohead en zapping musical¿ ¿Las críticas insulsas se deben a que son ellos quienes no se han adaptado a las nuevas generaciones? Quien sabe, habría que hacer una serie de pruebas con pubertos enchufados a iPoses … aunque, ¿conocerán a Radiohead?

25 August, 2007

23.08.07 – Tool @ Manchester Apollo

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Finalmente hice ese recorrido que tantas veces había visto como espectador. La banda camina desde Picadilly Station al Manchester Apollo vistiendo el atuendo adecuado al concierto de la noche. Como vivo en un punto intermedio, me uní a la peregrinación. Supongo que la banda metalera es igual en todos los mundos. Si acaso, las pequeñas peculiaridades de la audiencia mancuniana eran el amplio rango de edades y su palidez. Ignorar esta última característica ya me había costado un boleto en NYC, y habiendo aprendido la lección, el amigo Ricardo acabó comprando boletos para bandas con públicos pálidos en el corazón de Harlem.

El Apolo tiene su esencia mística. Originalmente un teatro para las obras y actrices de la pre-guerra, tiene una fachada austera y un íntimo escenario que despliega grecas art decó doradas que se funden en el terciopelo rojo al interno del espacio para la audiencia. A partir de los sesenta, se convirtió el lugar icónico para las bandas que forjaron el rock, punk y progresivo inglés. Hoy en día, los anuncios de Norah Jones e Erasure de la promotora Live Nation le quitan algo de la impresión que siempre la mística le puede dar a un edificio pero al entrar todo se vuelve ambiente.

Ya dentro el teatro, todos estábamos algo inquietos. A demás de mis altas expectativas, sólo contaba con un indicio de lo que sería el concierto. La noche anterior, Iván había anticipado su crónica después de presenciar el concierto de Brixton. Su mensaje leía “Se rifaron… Suerte mañana”.

Se apagaron las luces, empezaron los ruidos e imágenes psicodélicas por detrás de los músicos rodeaban el escenario. Una segunda pantalla se iluminó mostrando el diseño tridimensional del 10,000 days. Algo que con luces rojas hacía que las caras y puertas se perdieran al infinito y se integraran en las grecas decó del techo. Entraron los músicos y más que una ovación, había un sentimiento colectivo de expectativa. Maynard James Keenan surgía en la esquina del escenario con una tejana blanca y Jambi comenzó a sonar.

Siguieron con Stinkfist y un repertorio agresivo de los discos Aenima, Lateralus y 10,000 days. Pasó una hora y yo ya estaba exhausto. Pocas bandas manejan un poder tan intenso tanto psicológico como físico. Y estando a veinte metros de la banda, es imponente verlos tocar. Los videos e imágenes alucinantes brotaban de las luminarias detrás de la banda mientras que el techo se seguía perdiendo en el infinito tri-dimensional. Sólo hubo un descanso con sonidos esquizofrénicos ambientales y que fueron acompañados por el aterrizaje de tres sets de luces circulares, haciendo del Apollo un sitio perdido en el futuro. La exploración musical se fusionó con Schism y continuó la expedición musical. Vicarious terminó el concierto pero justo cuando tratamos de dar un respiro, Aenima sonó como encore. Se prendieron las luces y volteé a mi alrededor. Parecía el final de una grata pelea. Me uní a la peregrinación de regreso.

12 August, 2007

10.08.07 – So It Went… Tony Wilson has died today …

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‘Sólo diré una palabra: ícaro. Si sabes lo que significa, excelente. Si no, no importa, pero posiblemente deberías leer más’. Así empieza una película, una historia y una era.

Manchester sería desconocida si no fuera por la revolución industrial, un equipo de fútbol y Tony Wilson. Este último personaje murió hoy y el periódico gratuito de la ciudad grita por las calles cual pregonero ante la impactante noticia: ‘¿Cómo debería ser homenajeado Mr. Manchester? ¿Con un concierto, una estatua o un fondo para becas musicales? Hasta ahora, los mancunianos han votado abrumante por la cuarta respuesta posible: ‘Todas las anteriores’. Supongo que una figura tan excéntrica ha de ser difícil de homenajear. Pero, en todo caso se haga el concierto, seguramente veremos a los Happy Mondays, New Order, otras figuras de fines de los setenta y principios de los ochenta y espero haya una fiesta que dure hasta el amanecer. Si se le construye una estatua, sólo espero que sea más grande que la de Albert y menos grotesca que la de Queen Victoria (vaya espanto de señora). Y en cuanto al fondo musical, ojala se cumpla aquel llamado de Wilson a que su legado sirviera como polen para que existiera una nueva explosión de creatividad en Greater Manchester.

Muchos conocimos al personaje Tony Wilson por la película 24 Hour Party People. Cuenta la leyenda que cuando salió el film, el póster promocional mostraba las imágenes de Ian Curtis (vocalista de Joy Division), Shaun Ryder (líder de los Happy Mondays) y Steeve Coogan (representando a Wilson) con una leyenda sobre cada uno de ellos. La de Curtis decía ‘artist’, Ryder ‘poet’ y Wilson ‘prat’ (sinónimo de idiot, twat, fool, wanker, arse, ass, loser, dick, jerk, prick, etc.). Cuando le preguntaron a Wilson que porqué había apoyado dicha campaña publicitaria, él contestó con una carcajada diciendo que le había parecido una ocurrencia muy simpática.

La ciudad lo recuerda hoy por su persona, su humor y su amor por la ciudad. Wilson quería ser físico nuclear hasta que vio Hamlet en Stratford-upon-Avon y se enamoró de la literatura. Estudió inglés en Cambridge envuelto en literatura y los fantasmas del poeta Coleridge, uno de los más grandes esclavos del opio. Hizo carrera como periodista en el canal televisivo regional de Manchester (Granada Reports) en donde solía entrevistar a personajes extraños de la región y televisar los inicios del movimiento punk inglés. Al parecer, fue la primera persona en difundir a los Sex Pistols en su programa televisivo ‘So It Goes’. Por ese medio llegaron a las casas de cientos de jóvenes íconos punk como The Clash, Bowie, Siouxsie e Iggy Pop. Posteriormente, creó un club para bandas locales que después evolucionara en Factory Records, disquera conocida por establecer contratos de palabra para promover talento musical mancuniano  como Happy Mondays y Joy Division, después New Order (arrepintiéndose de nunca haber firmado a The Smiths).

En 1982, Wilson convirtió un antigua estructura industrial que servía como aparador para la venta de yates en The Hacienda Night Club. Cuenta la leyenda que aunque todas las figuras del rock del momento querían tocar, Wilson mantuvo el lugar como espacio local. Con in inicio catastrófico, The Hacienda fue hospedado por la ciudad para volverse lo que Wilson definiría como el templo al DJ y la capital del mundo de la cultura rave. De Manchester pasando por Detroit hacia el mundo, una generación entera consumió estupefacientes y bailó los inicios del tecno y fusiones electro-rock-pop acuñando a la ciudad como ‘Madchester’ (aunque con los altos índices de violencia y narco menudeo el sobrenombre rápidamente mutó a ‘Gunchester’).

Ante el inminente cierre de The Hacienda (debido a que no registraba ingresos ya que el dinero se quedaban con los dealers) y el colapso de Factory Records (por más que ‘Blue Monday’ de New Order es el sencillo más vendido de la historia, los ingresos sirvieron para solventar las deudas de The Hacienda), Wilson quedó como el embajador de la región ante el mundo. A pesar de tener un avanzado cáncer hepático, continuó promoviendo los capitales culturales del noroeste del UK así como campañas para que el NHS incluyera costosos tratamientos anticancerígenos en su cobertura nacional se seguridad social (en lugar de cirugías plásticas). La apatía bárbara de la región pareció nunca le dio mayor importancia a muchas de sus acciones, pero a él no le importó. Seguramente, por eso, hoy, es difícil caminar por la ciudad sin escuchar ese murmullo que suena ‘Love will tear us apart”…

1 August, 2007

31.07.07 – Recordando muertos

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Se dice que hay que sacarle lo mejor a la vida. Estoy totalmente de acuerdo, y por lo tanto, hay que sacarle lo mejor a la muerte (de los demás, digo). Algo muy bueno para cualquier exquisita audiencia de cuando alguien talentoso muere, es recordarlo egocéntricamente disfrutando de aquello que los vivos le apreciaron (ni modo, el muerto ya no puede decir mucho al respecto…). Básicamente, se puede recordar a un muerto luego luego después de su fallecimiento, al primer aniversario o después de décadas de su fecha de muerte (hay quienes tratan de justificar su falta de contenido mediático celebrando aniversarios número 4, pero carecen la solidez de cualquier década). En el caso de los deportistas, los hinchas recuerdan jugadas, gestos y hazañas de esos personajes que les brindaron instantes de felicidad a pueblos enteros. Las televisoras arman todo un tinglado para poder aprovechar glorias pasadas con la mayor cantidad de comerciales posibles sin influenciar los niveles de emoción en la viva audiencia durante una temporada de rating mediocre. Pero como lo mío no son precisamente los deportes, prefiero mejor cambiar hacia algunos muertos musicales (les pido una disculpa a quienes querían re-vivir a la ‘D(ie)’).  

Este mes que termina tuvo un par de revelaciones gratas. Primero, John McLaughlin tuvo a bien resucitar unas grabaciones enlatadas de su ‘Trío of Doom´ con los difuntos Jaco Pastorious y Tony Williams jameando en La Habana en 1979. Esa grabación es el testimonio del trío fallido que detrás del poder y el virtuosismo rock-jazzero, empezaba a mostrar los primeros rastros de la inestabilidad mental de Pastorious. En fin, contiene pocos tracks pero las interpretaciones de ‘Continuum’ y ‘Para Oriente’ son un amuleto para cualquier fan.  

La segunda muerte gratamente recordada fue la de John Coltrane. A cuarenta años de su defunción propiciada por cáncer en el hígado, pocas escenas jazzísticas le rindieron tributo como se hubiera esperado. Afortunadamente, yo alcancé a escuchar aquél programa de Jazz on 3 de la BBC Radio dedicado a Coltrane. El programa constó de la usual mesa redonda con ‘expertos’ que hablaban nostálgicamente sobre la vida de Coltrane y especularon críticamente sobre lo que el saxofonista hubiera hecho en los años que le siguieron a su muerte (justo cuando Miles incursionó en lo electrónico y el rock llegaba a su clímax). Pero mejor aún, el productor del programa logró convencer a Dave Liebman de armar un toquin tributo con John Lovano y una orquesta de jazzeros neoyorquinos de primer nivel. El set de ese concierto fue espectacular ya que hicieron un recorrido de temas a lo largo de la prolífica carrera de Coltrane, tocando desde ‘Locomotion’, tema de los inicios de Coltrane, hasta el aventurado ‘Equinox’, pasando por himnos musicales como ‘Ole’.

Y ya entrados recordando recuerdos de muertos, está el programa especial de Giles Petterson dedicado a James Brown. Sesiones interminables de presentaciones en vivo del rey del funk interlazadas por interpretaciones y cóvers de bandas actuales que le deben la vida a ese personaje. Un tributo para ponerse de pie, disfrutar y … bailar muuuucho funk. (Debo mencionar que Giles también dedico parte de sus programas de enero a rendir merecido tributo a dos leyendas del jazz recientemente difuntas: Alice Coltrane y Michael Brecker. Todos estos programas son accesibles por el Giant Step Jukebox).

Por último, no puedo dejar este tema con puntos suspensivos esperando mas tributos sin antes recordar los tributos al maestro Mstislav Rostropovich. Murió el 27 de abril 2007 y dejó conmovida a toda la escena de música clásica. Al hacerse saber la noticia, pareciera como si muchos de sus seguidores estuviéramos convencidos de que el celista era inmortal. Tal impacto produjo una serie de tributos en la radio pública inglesa dignos de mucha nostalgia, aprecio y virtuosismo. No había algo más sonando en la radio, siendo esto un exquisito regalo para quienes le admiramos y nunca logramos conocer tanto de su obra. Como egocéntrico consumidor atraído por mi hedonismo, espero que cada ocasión de vida o muerte de Rostropovich sea celebrado como se hace con los grandes de la música (sí, no importa que haya playeras, temas y versiones baratas de su música … hay cosas que valen la pena sin importar su empaque, precio o fines comerciales)  

25 July, 2007

20.07.07 – Chick fury nostalgia

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Camila y yo regresábamos por Oxford Road después de ver la semanal película en casa de Till y Luca, que en esta ocasión había sido ‘Oldboy’ del coreano Park Chan Wook. Me comentaba sus impresiones sobre el mix indie-crazy-funky de bandas nuevas mexicanas que le había regalado en reciprocidad por el mix indie-filipino que ella me había regalado por mi cumpleaños. En resumen, el movimiento regio había aplastado cualquier creatividad filipina al grado de que hay rumores de que hay ya un par de DJs poniendo a la Plastilina Mosh y Kinky en antros indie de Manila. Justo le contaba la historia de Ely Guerra (una semblanza musical, no los anécdotas del Alf de cuando … bueno, ya saben la historia) cuando vimos un póster que anunciaba el toquin de Feist del día siguiente en el Academy.

Había escuchado extraordinarios comentarios de Feist, y Camilla estaba emocionada por verla en vivo. De un año a la fecha, esta cantante canadiense ha movido multitudes de fans en territorios anglo. Al parecer, la banda la sigue por su vibra, talento y actitud, siendo femenina, estética y a la vez poderosa. Yo permanecí incrédulo y acompañé mis trabajos de tesis de las siguientes 24 horas con una paralela investigación musical (multasking deberes – personal, las ventajas de ser estudiante) con amigos más metidos en música y la interminable web (incluyendo la sesión en vivo grabada para Sounds Eclectic). Inconscientemente buscaba encontrar en Feist lo que me ha atraído de todas las artistas vanguardistas de las que he sido fan (desde Janis hasta Ani). Pero algo, simplemente no estaba ahí.

Al día siguiente la polaca me habla por la madrugada (mía, obvio) maldiciendo al mundo por haberse perdido de los conciertos de Tori Amos en Manchester y después en Montreux. ¿Qué se le podía hacer? Mínimo se había dado cuenta veinte días después y no al día siguiente de cada toquín, como yo. Le recomendé que comprara todos los discos antiguos de Tori que se topara en eBay, bebiera mucho vodka y la dejé maldecir en el alta voz mientras me preparaba un cafecito hasta que se le acabó el crédito de su móvil. No pude evitar volver a escuchar ese último disco de Tori, medio seguir algunas de las tonaditas e, insulsamente, poner cualquier otra cosa en el radio web. Algo ya no estaba ahí.

Por la tarde, mientras esperaba a Camilla, encontré a otra amiga. Ella se había quedado en la ciudad las semanas anteriores y había presenciado los conciertos de PJ Harvey y Ojos de Brujo. Su reseña de PJ fue la de un concierto rápido con una señora que trataba de estar enojada con el mundo … y básicamente hablamos del concierto de los gitanos-hiphoperos. Finalmente, llegó Camila y nos dirigimos a buscar boletos de reventa para Feist. A nuestra sorpresa, había hordas de adolescentes formados fuera del Academy. Primero, nos dio aquel inevitable sentimiento de falta de pertenencia ya que teníamos más en común con las madres que llevaban a sus hijas al concierto que con la audiencia. Esperamos perplejos a que llegara el Pata, y justo cuando su llegada nos había levantado el promedio de edad y ya las ñoras empezaban a tirarnos la onda, nos dimos cuenta afortunadamente de que habíamos estado en una fila equivocada. Al parecer una bandita indie-teen (supongo) malísima (ya ni digo, luego esos que tocan ahí se vuelven Oasis o Placebo) tocaría en el Academy 2 y Feist en el 1. Empezamos a buscar boletos donde estaban los de mayoría de edad y todo estaba completamente agotado al grado de que unas fans daban lo que fuera por conseguir una entrada. Echamos una pinta y regresamos a casa. Volví a escuchar a Feist, aburrido de su neo-campiranismo merodeé por lo que escuchan los que la escuchan y, a pesar de que había grupillos simpáticos (Camera Obscura, Architecture in Helsinki y hasta unas gemelas lesbianas), algo no estaba ahí.

No puede evitar sentir nostalgia por aquel moviendo de chicks noventeras (no precisamente Houston o Carey) que hacían música fenomenal con tintes campiranos, virtuosismo musical y mucha furia. Hoy, todas ellas siguen ahí como si quisieran seguir ese fenómeno mercadológico de Harry Potter (que consiste en mantener a un adulto en un ridículo personaje pero a la vez tratando de hacerlo crecer junto con su audiencia … patético en todo sentido…), pero ahora, después de haber encontrado maridos, ser madres de familia y descubierto hasta la felicidad, carecen de aquello que tanto nos hizo vibrar. No sé si esta discrepancia de gustos se deba a un desequilibrio en el vínculo fan-artista y eventualmente compraré un disco para cuna de Fiona Apple o al trágico ciclo de vida de la chispa artística. Pero bueno, supongo que sólo queda seguir en búsqueda de música motivante, usar a Feist para escribir una tesis y conservar nuestros discos viejitos.